Con su resplandor único, los diamantes no solo son fascinantemente bellos, sino que también son el mineral natural más duro del mundo. Como símbolo del amor y la fidelidad eternos entre dos personas, encarnan pureza, perfección y fuerza.
El diamante es la gema más codiciada y sella el amor en valiosas joyas. Los famosos 5 C’s se consideran en todo el mundo como el criterio objetivo para evaluar la calidad.
Los diamantes creados en laboratorio son la brillante y asequible alternativa en comparación con los diamantes naturales. Con ellos es posible hacer realidad el sueño de una joya exclusiva con diamantes de mayor tamaño, en diversas formas y de la más alta calidad.
Un diamante con talla brillante consta de 57 facetas. Hearts & Arrows significa que todas las facetas están perfectamente proporcionadas entre sí y se crea un patrón de ocho flechas y corazones simétricos.
Además del apreciado corte brillante con 57 facetas, en el mundo de la joyería existen muchas otras formas de talla. Entre ellas se incluyen, por ejemplo, la talla esmeralda, lágrima, princesa, corazón y marquesa.
Además de los diamantes incoloros, que pueden reflejar una cantidad máxima de luz y son especialmente valiosos, existen los llamados «Fancies». Son extremadamente raros y cautivan con matices de color puros e intensos.
La confianza es buena, pero un certificado GIA es mejor. El certificado GIA reúne toda la información valiosa sobre el origen, la autenticidad y otras características determinantes del valor.
Duraderos en su valor, sólidos y, en el sentido más estricto de la palabra, la “moneda” más dura del mundo: los diamantes certificados por el GIA son una inversión lucrativa y a largo plazo.